
Todos venimos a este mundo a pasear...
Como dicen "estamos prestados" venimos a recorrer caminos, tener aventuras, venimos a soñar, a luchar por cumplir esos sueños, a maravillarnos con lo que nos rodea a experimentar, a conocer, a divertirnos y jugar.
Todos los días sin falta alguien allá arriba se acuerda de enviarnos varios regalos, a veces es un bello amanecer con sus colores como pinceladas divinas, otras veces es un rayo de sol que nos calienta hasta el corazón y otras cuantas más es una pequeña gota de lluvia, fria y delicada que hace que nuestra piel se estremezca. Cada dia es un acontecimiento digno de admirarse y de apreciarse. Cada dia con sus altos y bajos, sus negros y blancos es "la" aventura de nuestra vida, es una página más tan interesante o tan tediosa como nosotros mismos decidamos.
Algunos exprimimos hasta la última gota cada segundo que pasa y luego lo dejamos ir, otros estamos tan preocupados por el mañana que se nos olvida vivir el hoy y hay algunos otros que nos dejamos atormentar por el pasado y no nos damos cuenta ni del maravilloso hoy ni del prometedor mañana que tenemos.
La vida es algo más que levantarse y respirar, comer y sobrevivir a tus labores diarias, para luego volver a tu casa a dormir y seguir existiendo. La vida es todo lo que tu quieres que sea.
La vida es un ratico y no debe medirse por las veces que respiraste sino por las veces en las que te dejó sin aliento. Y ahora que una gran persona se ha ido he pensado mucho en lo que estoy haciendo con mi vida. He pensado si realmente estoy abriendo los ojos ante tal maravilla o si ya no veo más allá de lo obvio, de lo simple, de lo cotidiano, me pregunto si es que ya fui contagiada por el horrible virus de la conformidad y desesperanza. ¿Acaso dejé de vivir y me dediqué solo a existir? Creo que no... y espero no llegar nunca a ese punto porque si algo me enseñó esta alma que ahora está en los cielos es que NO EXISTE NI UNA SOLA JUSTIFICACIÓN VALIDA PARA DEJAR DE VIVIR Y DEDICARSE SOLO A EXISTIR. No hay enfermedad física ni mental que te pueda derrotar si amas la oportunidad de conquistar el mundo que viene como combo especial con cada amanecer. No existe problema emocional o económico que determine quién eres o serás solo existen oportunidades de aprender y de crecer, de crear y de amar y de probarte a ti mismo que nunca es muy tarde para volver a empezar y hacer las cosas bien. Que nunca es muy tarde para pedir perdón, para aprender a llorar o sonreir...
Si algo aprendí de tí en el poco tiempo que te conocí es que siempre hay un motivo para seguir, un motivo para luchar y para ser feliz que jamás debemos comportarnos como víctimas del destino, de quienes nos rodean o de nosotros mismos. Tú me ensañaste que hay que ser como niños con el corazón expuesto sin temor a ser lastimados, con el ánimo siempre despierto porque vale la pena siempre intentar algo nuevo.
Ahora que ya no estás no me queda más que darte las gracias por haber dejado una huella en mi corazón y por haberme brindado tu amistad y decirte que esto no es un adiós definitivo sino un adiós por ahora y gracias por mostrarme que VALE LA PENA VIVIR CADA SEGUNDO COMO SI FUERA EL ULTIMO sin temor a darte chances, de verdad gracias amigo... nos veremos pronto.
lml
No hay comentarios:
Publicar un comentario